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Tartaletas de crema de queso y fresas maceradas en vinagre



Sí, aunque suene un poco raro, las fresas maceradas en vinagre tienen un sabor exquisito. Este postre es muy sencillita de hacer, para que veáis que no hace falta complicarse demasiado la existencia para hacer algo especial.

Con esta receta participo en el Reto de Marzo de Cocineros de Mundo en Google+ en el apartado de Dulce, así que... ¡deseadme suerte!


Como podéis ver, he usado tartaletas de las que venden preparadas. Si lo preferís, también las podéis hacer vosotros mismos, usando masa quebrada horneada en unos moldes adecuados.

INGREDIENTES


- Una caja de tartaletas preparadas: la he comprado en el Mercadona, vienen 16.

- Para la crema de queso:
  • 150 gr de azúcar glas
  • 100 gr de queso blanco para untar
  • 50 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- Para las fresas maceradas:
  • 2 o 3 fresas maduras
  • Un chorro de vinagre de vino blanco
  • Azúcar
 




PREPARACIÓN


Primero preparamos la crema de queso. Batimos el azúcar glas con la mantequilla, hasta obtener una mezcla homogénea y esponjosa. Agregamos el queso (que tiene que estar frío de la nevera) y volvemos a batir, hasta que esté todo bien mezclado. Metemos la crema en la nevera para que se endurezca un poco (por lo menos una hora).

Mientras la crema coge cuerpo, vamos a dejar macerando las fresas. Las lavamos y cortamos en trocitos pequeños. Las ponemos en un bol y les echamos por encima un chorrito de vinagre de vino blanco y dos o tres cucharadas de azúcar (según lo dulces que las queramos). Removemos bien, tapamos el recipiente y reservamos.



Cuando la crema esté lista, ya sólo nos queda montar las tartaletas.

Primero, ponemos la crema de queso en una manga pastelera con una boquilla de estrella ancha. Podéis ver que yo estoy usando como manga una bolsa para congelados (es bastante más barato que una manga desechable y, para este tipo de cremas, sirve igual). Para llenarla con más facilidad, la ponemos en un vaso.



Cuando tenemos la manga lista, llenamos todas las tartaletas, dibujando una espiral.



Después, con una cuchara, escurrimos bien el almíbar de las fresas y vamos colocando varios trocitos en cada tartaleta.


¡Y listo! ¿Verdad que tienen buena pinta?


Comentarios

  1. Se ven muy tentadoras. Me gustan mucho.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Qué tartaletas más exquisitas guapa,te quedaron geniales y la combinación de sabores es impresionante!
    Un besito

    ResponderEliminar
  3. Tiene que estar deliciosaaaaaa. Besos

    ResponderEliminar
  4. Pues están buenísimas!, un sabor muy original y la presentación exquisita. Enhorabuena, hija, y muxa suerteeeeee!!!!!

    ResponderEliminar

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