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Bizcocho glaseado de limón y arándanos


Hoy os traigo un bizcocho muy sencillito de hacer, pero tremendamente resultón. Además, el glaseado de limón, además de aportarle un intenso sabor, le da un aspecto "profesional", que os hará quedar como reyes o reinas en cualquier reunión a la que lo llevéis.




Y creedme cuando os digo que no tiene complicación ninguna. De hecho, la receta está basada en el archiconocido bizcocho de yogur de limón (que es mi receta de bizcocho favorita, porque es fácil e infalible, y siempre sale jugosa), pero con algunas cosillas más.

INGREDIENTES


Para el bizcocho
  • 1 yogur de limón
  • Con la medida del vasito del yogur: 1 de aceite de girasol, 2 de azúcar y 3 de harina.
  • 3 huevos M
  • 1 sobrecito de levadura química (Royal)
  • La ralladura de medio limón
  • 1/2 cucharada de postre de jengibre en polvo
  • 100 gr de arándanos desecados (yo los compro en Mercadona)

Para el glaseado
  • 150 gr de azúcar glas
  • El zumo de medio limón
  • Un poco de leche

PREPARACIÓN


Precalentamos el horno a 180 grados.

Forramos un molde rectangular (de tamaño adecuado para un bizcocho de tamaño medio) con papel de horno.

Ponemos en un bol grande el yogur, el aceite, el azúcar, toda la harina (menos una cucharada sopera, que dejaremos aparte), los huevos, la levadura, el jengibre y la ralladura de limón. Batimos bien hasta obtener una mezcla homogénea.

Mezclamos los arándanos muy bien con la cucharada de harina que hemos apartado, hasta que queden bien rebozados. Este paso sirve para que al hacerse el bizcocho no se nos vayan todos los arándanos al fondo.

Cuando estén bien rebozados de harina, los añadimos a la mezcla y removemos bien con una cuchara.

Vertemos la masa del bizcocho en el molde que hemos forrado antes y lo introducimos en el horno precalentado.

El tiempo de horneado depende del horno (cada horno es un mundo) y del molde que empleemos. Yo he observado que si uso un molde redondo grandecito, esta cantidad de bizcocho tarda unos 30 minutos en estar lista, pero si lo hago en el molde rectangular, que el bizcocho sale más alto, he de dejarlo unos 45 minutos.

Yo uso un horno eléctrico, encendido arriba y abajo y con el ventilador. Mi horno tiene cuatro ranuras para bandejas y los bizcochos los hago en la segunda empezando por abajo. Os lo comento para que os hagáis una idea.

En todo caso, no abriremos el horno antes de 25-30 minutos, porque si no se hundirá por el centro y ya no habrá manera de arreglarlo. A partir de ese momento, iremos pinchando el centro con una brocheta. El bizcocho estará listo cuando salga completamente limpia. Si vemos que se está tostando mucho por arriba, y aún le falta un poco para estar listo, podemos apagar el horno y dejar que se termine de cocer con el calor residual.

Cuando el bizcocho esté completamente hecho, lo sacamos del horno y dejamos reposar en dentro del molde diez minutos. Pasado este tiempo, desmoldamos (operación muy fácil, si hemos usado el papel de horno) y retiramos con cuidadito el papel, como si fuera una magdalena. Dejamos enfriar el bizcocho en una rejilla, a temperatura ambiente. Cuando ya no esté caliente, introducimos en la nevera, para que se termine de enfriar.

Ya así nos lo podemos comer, porque está delicioso. Mirad qué pintaza tiene:



Pero si le añadimos el glaseado de limón va a estar aún mejor, así que vamos a ver cómo se prepara.

Cuando el bizcocho esté completamente frío de la nevera (esto es importante, para que no se derrita el glaseado), ponemos en un bol el azúcar glas y vamos añadiendo el zumo de limón cucharadita a cucharadita, removiendo muy bien. Hay que añadir el líquido poco a poco, para que no se nos quede aguado.

La textura que hemos de conseguir en el glaseado es similar a la de la cola de carpintero.

Si se nos acaba el zumo le limón y aún está demasiado espeso, completaremos con leche, pero también cucharadita a cucharadita y muy poco a poco.

Una vez tenga la textura adecuada, vertemos sobre el bizcocho.

Y queda así de tremendo:



Introducimos otra vez en la nevera para que el glaseado se solidifique. ¡Y ya estará listo para servir!



Espero que os guste tanto como a nosotros. Ya veis lo fácil que es de hacer y lo bien que queda.

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Besitos y... ¡hasta el próximo post!

Comentarios

  1. Quien pillara un pedacito para desayunar. No hay nada como empezar la semana con un rico dulce casero.
    Un besito desde Las Palmas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Pues vente para Sevilla y te llevas un trocito! Te deseo un feliz inicio de semana. ¡Besos!

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  2. Qué pinta más jugosa que tiene!!! Se me hace la boca agua viendo las fotos :)

    Besos!!

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    Respuestas
    1. Sí que está jugoso... ¡y buenísimo! ¿Quieres un trozo? ¡Besos!

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  3. Ummmm, se me hizo la boca agua, que rico¡¡¡, besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Pasa y sírvete un trozo! Me alegro de que te guste. ¡Besos!

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  4. Como me gustan estos bizcocho para desayunar o merendar...com un rico café!! Buenisimo. Bs.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro de que te guste, y tienes razón, con un cafelito ya está de lujo. ¡Besos!

      Eliminar

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